Publicado por El.lipse
Viernes, 30 Julio 2010
Grupo de Investigación en Cancer Hepatobiliopancreático “Innovamos en cirugía y en la regeneración del higado”
Lluís Grande, jefe del Servicio de Cirugía del Hospital del Mar, dirige el grupo de investigación en cáncer Hepatobiliopancreático del IMIM-Instituto de Investigación del Hospital del Mar.
Este grupo trabaja en dos grandes líneas con las que buscan solución a un problema clínico común: como eliminar un tumor hepático minimizando los riesgos del paciente.
El tratamiento más efectivo para eliminar un tumor hepático es suprimir la parte del hígado afectada. “El hígado está muy vascularizado, y al cortar un trozo se puede perder mucha sangre. Para evitarlo, cerramos los vasos que llevan la sangre al hígado, lo que evita una pérdida de sangre masiva, pero tiene como consecuencia una isquemia hepática de tan sólo unos minutos, pero con grandes repercusiones “, explica el cirujano. Cuando la sangre vuelve a circular por el hígado (lo que se llama reperfusión), las sustancias nocivas producidas a consecuencia de la isquemia van a parar a la circulación general y provocan diferentes alteraciones. Una de ellas puede afectar la capacidad de regeneración del hígado, el único órgano que puede llegar a alcanzar hasta un 90% de su volumen original.
Lesión por isquemia-reperfusión
La primera línea de trabajo del grupo se hace en colaboración con grupos del IDIBAPS y del IIBB-CSIC. Se estudia el efecto de la lesión por isquemia-reperfusión (LIR) sobre el organismo y sobre la regeneración del hígado. Para hacer este estudio se revisan los marcadores moleculares de funcionamiento hepático, de regeneración, y de inflamación sistémica y local.
Un pequeño proyecto derivado de este es el estudio de la repercusión de la LIR sobre la nidificación de células mestastáticas. “En muchos casos en los que operamos el hígado, tratamos tumores secundarios que provienen de otro tejido. En estos casos hay células tumorales circulando. Estudiamos si la LIR favorece que estas células acaben implantando en otros lugares y creen nuevas metástasis “, explica Grande. Los cirujanos ya reducen el efecto de la LIR a nivel clínico. “Utilizamos una estrategia quirúrgica, el precondicionamiento isquémico, que nosotros introducimos en España hace unos ocho años, y que consiste en hacer pequeñas isquemias seguidas de reperfusiones para preparar el hígado para soportar mejor la isquemia final“, resalta Grande.
Diseño y patente de un electrodo
La segunda gran línea del grupo, dirigida por Fernando Burdío, es la aplicación de radiofreqüència con dos objetivos. El primero es hacer trasecciones del hígado a la vez que se coagulan los vasos sanguíneos, para evitar la pérdida de sangre. El segundo es practicar la ablación del tumor. “Ya hemos diseñado y patentado un electrodo para la trasección y coagulación y otro para la ablación“, asegura el jefe de grupo.
La aplicación del nuevo electrodo de transección conlleva una disminución significativa de la perdida de sangre y del tiempo de intervención. De esta manera se evitan transfusiones sanguíneas durante y después de la cirugía. Esta práctica conlleva una recuperación más rápida del paciente y una reducción del coste hospitalario.
En el proceso de ablación, el electrodo llega hasta el tumor, que recibe una corriente acompañado de perfusión de salino. Este método tiene un efecto térmico que quema tumores de hasta tres centímetros de diámetro y permite practicar ablaciones más esféricas y de mayor volumen que las que permiten los demás electrodos comerciales. En esta segunda línea, el grupo colabora con Neptury Systems y con MEDELEC, una compañía suiza que desarrolla los prototipos. También cooperan la Universidad Politécnica de Valencia, la Universidad de Zaragoza y la Facultad de Veterinaria de Bellaterra.











