Publicado por Marta Lopez
Jueves, 1 Diciembre 2011
Tendencias en la investigación biomédica: LA INNOVACIÓN
En la investigación, como en otros ámbitos de la sociedad, existen tendencias. Se puede pensar, erróneamente o no, que sólo son palabras que en un momento determinado se ponen de moda, pero seguramente es mucho más que eso.
¿Quién no recuerda cuando la palabra clave era la traslación? De hecho, la palabra se utilizará más o menos ahora, pero la idea sigue siendo válida. La biomedicina debe ser capaz de responder preguntas que se derivan de la práctica clínica combinando la investigación básica con la más clínica. Pero ahora se utiliza la etiqueta “from bench to bed”.
También hemos vivido la moda de los “omics“. No podía existir un proyecto en biomedicina que no incluyera la utilización de plataformas de genómica, proteómica o metabolómica. La tecnología avanza y los equipamientos cada vez son más potentes y parece lógico que se utilicen masivamente estas oportunidades. Sin embargo, habría quizás evaluar qué incidencia real han tenido o tienen estas técnicas para dar respuesta a los retos en este ámbito de la ciencia.
Actualmente, la Unión Europea está terminando de definir cuál será el programa de continuidad del 7 º Programa Marco. Para decidir qué nombre debía tener, se hizo una encuesta de ámbito europeo y se escogió Horizon 2020. Para lo que no tuvieron que hacer una encuesta fué para decidir cuál debería ser la palabra clave para este nuevo programa y la palabra es innovation. Sí, que todo el mundo lo sepa, la palabra a utilizar es innovación. En Europa lo tienen claro, no es sostenible financiar investigación que no pueda llegar de manera muy directa al sector productivo. Volvemos a oir que la investigación debe ser el motor económico y si Europa tiene buenos investigadores, esto debe tener consecuencia directa en la mejora de la competitividad de sus industrias.
A nivel estatal, de una manera más modesta, también hay cada vez más iniciativas que buscan que centros de investigación y empresas presenten proyectos comunes, que aseguren un nuevo producto para la empresa o una mejora en un proceso o el desarrollo de una tecnología. Esto está haciendo que cada vez tengan más relevancia los llamados centros tecnológicos, entidades sectoriales que fueron creadas para dar respuestas de investigación y desarrollo en empresas que, por dimensiones, autónomamente no podían hacer investigación. Un ejemplo de centros tecnológicos sería leitat o ascamm, entre otros (podéis encontrar más información en www.actec.cat).
Por último, también quería destacar otra tendencia: la innovación en los hospitales. Cada vez más se están acercando a los hospitales diferentes actores (centros tecnológicos, empresas e inversores) interesados en recoger necesidades, problemas y posibles soluciones en las actividades realizadas en los hospitales. Muchos hospitales ya cuentan con su propio director de innovación. No estamos hablando sólo de los ya famosos medical Device, sino también de mejora de procesos que optimicen recursos. El entorno hospitalario es el ideal para personas con inquietudes, independientemente de su perfil (innovar puede innovar desde el jefe de servicio hasta el celador), ya que ante un problema que detectan en su día a día, pueden imaginar posibles soluciones. La buena noticia es que ahora se están poniendo al alcance más herramientas que permitan hacer tangibles estas soluciones, siempre que sean económicamente beneficiosas.
Como conclusión, diria que las tendencias no son en sí buenas ni malas, son lo que son, pero es importante conocerlas para, a ser possible, aprovecharlas.
Marta López es la responsable del servicio de recerca del IMIM (Instituto de Investigación Hospital del Mar)








